Meta, menores y nuevas reglas digitales: el debate que ya cambió en el mundo
Aug 21

Meta, menores y nuevas reglas digitales: el debate que ya cambió en el mundo

Aug 21

Durante años, la discusión sobre niños, adolescentes y redes sociales estuvo concentrada principalmente en padres, colegios y recomendaciones de tiempo de pantalla.

En 2026 el debate dio un giro.

Ahora hay juicios contra Meta, órdenes judiciales que limitan el uso de Instagram y Facebook, países que impiden cuentas a menores de determinada edad, sanciones multimillonarias y tribunales constitucionales preguntándose hasta dónde puede llegar el Estado para proteger a los niños sin vulnerar la privacidad o la libertad de expresión.

Estados Unidos, Australia, Francia y México están tomando caminos distintos.

Y detrás de todos aparece una pregunta cada vez más difícil:

¿quién debe asumir la responsabilidad principal por la seguridad digital de los menores: las familias, las plataformas o el Estado?

Meta enfrenta uno de los juicios más importantes de su historia por el uso de redes sociales por menores

En Estados Unidos, Meta enfrenta actualmente un proceso federal impulsado por una coalición de 29 estados.

Las autoridades sostienen, entre otras cosas, que Facebook e Instagram habrían utilizado características diseñadas para aumentar intensamente el engagement de niños y adolescentes, que la empresa habría presentado sus plataformas como más seguras de lo que realmente eran y que habría tratado información de usuarios menores de 13 años en condiciones que podrían infringir las normas federales de privacidad infantil. Meta rechaza las acusaciones y sostiene que ha desarrollado durante años herramientas destinadas a proteger a los usuarios jóvenes. El juicio sigue en curso y todavía no existe una decisión final de responsabilidad.

Existe además una particularidad procesal importante.

Aunque hablamos de una coalición de 29 estados, el juicio actualmente en marcha agrupa las reclamaciones estatales de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey, mientras que las reclamaciones federales vinculadas con privacidad infantil tienen una estructura común más amplia.

Por eso no sería preciso afirmar que “29 estados ya condenaron a Meta”.

Lo correcto es decir que 29 estados forman parte del litigio federal y que el proceso apenas está decidiendo si Meta debe responder jurídicamente por las conductas alegadas.

Los estados no están buscando solamente dinero: también quieren cambiar Instagram y Facebook

La importancia del caso está en que sus consecuencias podrían ir mucho más allá de una indemnización.

Los estados cuestionan características relacionadas con la manera en que las plataformas mantienen la atención de los usuarios y buscan medidas que podrían afectar elementos como el scroll infinito, los likes, los límites de tiempo de uso y los mecanismos empleados para impedir que niños demasiado jóvenes mantengan cuentas.

En otras palabras, el tribunal podría tener que responder una pregunta poco habitual:

¿Puede un juez ordenar cambios en el diseño de una red social?

Ese escenario lleva el derecho directamente al terreno del UX, los algoritmos y el diseño de producto.

Una función aparentemente sencilla —como cargar contenido de manera continua— puede terminar siendo analizada no solo como una decisión tecnológica, sino como un posible factor de riesgo para determinados usuarios.

¿Meta realmente enfrenta una sanción de US$1,4 billones?

Esta es una de las cifras más llamativas del proceso, pero también una de las que más cuidado requiere.

Meta afirmó en documentos judiciales que las pretensiones calculadas por los cuatro estados que lideran determinadas reclamaciones podrían alcanzar alrededor de US$1,4 billones en escala larga hispana —US$1.4 trillion en inglés—, dependiendo de cómo se aplicaran los máximos previstos en distintas leyes estatales. La compañía sostiene que esa cifra carece de sustento y es desproporcionada.

Eso significa que:

US$1,4 billones no es una multa impuesta.

Es una estimación de posible exposición económica discutida dentro del litigio.

La sanción final, si llega a existir, dependerá primero de que se establezca responsabilidad y después de la forma en que el tribunal determine los remedios y penalidades aplicables.

El testimonio que cambió el foco: ¿qué sabía Meta?

El 19 de agosto apareció una de las declaraciones más relevantes del juicio.

Arturo Béjar, antiguo director de ingeniería de Facebook y posteriormente contratista de Meta, declaró que Mark Zuckerberg habría impulsado una cultura empresarial en la que el crecimiento y el engagement podían recibir prioridad frente a determinadas mejoras de seguridad para niños y adolescentes.

Béjar también cuestionó la eficacia de algunas herramientas internas y sostuvo que determinadas experiencias negativas vividas por adolescentes no eran captadas adecuadamente por las métricas utilizadas dentro de la compañía.

La importancia jurídica del testimonio está en que cambia la pregunta.

Ya no se trata solamente de:

¿existían riesgos en Instagram?

Ahora el proceso también busca establecer:

¿la empresa conocía esos riesgos?, ¿quién tenía capacidad de corregirlos?, ¿qué decisiones se tomaron después?

Pero existe un límite editorial esencial:

Lo declarado por Béjar es prueba testimonial, no una sentencia.

Meta puede controvertir sus afirmaciones, presentar documentos, interrogar al testigo y ofrecer una interpretación diferente de sus decisiones empresariales.

A la fecha de actualización de este artículo, el tribunal federal no ha concluido que Zuckerberg haya sacrificado deliberadamente la seguridad infantil para aumentar beneficios.

¿Por qué los menores de 13 años aparecen tanto en el caso Meta?

Una parte de la discusión estadounidense gira alrededor de niños menores de 13 años.

Esa edad no es arbitraria.

La Children's Online Privacy Protection Rule —COPPA— impone obligaciones especiales a servicios dirigidos a niños menores de 13 años y a otros servicios que tengan conocimiento efectivo de que están recogiendo información personal de usuarios de esa edad. Entre otras exigencias, pueden existir obligaciones de información y consentimiento parental verificable antes de recopilar determinados datos.

Pero hay una precisión importante:

COPPA no es una prohibición general de redes sociales para menores de 13 años.

Es fundamentalmente un régimen de privacidad infantil y tratamiento de información personal.

Por eso los “13 años” de Estados Unidos no deben mezclarse automáticamente con los 15 años de Francia o los 16 años de Australia.

Son edades que aparecen dentro de sistemas jurídicos y objetivos regulatorios diferentes.

Nuevo México ya fue mucho más lejos: US$942 millones y cambios concretos

Mientras el gran juicio federal continúa, el estado de Nuevo México ya obtuvo una decisión mucho más avanzada contra Meta.

Un jurado había impuesto previamente alrededor de US$375 millones en sanciones civiles. Posteriormente, un juez ordenó que Meta destinara otros US$567 millones a un fondo de mitigación relacionado con los daños analizados en el proceso.

Si se suman ambos componentes, el impacto económico ronda:

US$942 millones.

Pero jurídicamente no deben llamarse “US$942 millones de multa”.

Los US$375 millones corresponden a sanciones civiles, mientras que los US$567 millones tienen una finalidad de mitigación.

Meta anunció que apelará la decisión.

Además, esta orden aplica en Nuevo México, no automáticamente en todo Estados Unidos ni en Colombia.

90 horas al mes: el límite que ordenó un tribunal

La decisión de Nuevo México llama especialmente la atención porque no se quedó únicamente en el dinero.

Entre las medidas ordenadas aparece un límite agregado de:

90 horas mensuales de Facebook e Instagram para usuarios menores.

No significa exactamente “tres horas diarias obligatorias”.

Se trata de un límite mensual agregado entre ambas plataformas dentro del alcance definido por la orden.

También se ordenaron restricciones relacionadas con determinadas notificaciones durante la noche y el horario escolar, mayores protecciones frente al contacto con adultos, cambios sobre la visualización de likes y medidas relacionadas con interacciones de menores con chatbots.

El tribunal, sin embargo, no aceptó todas las modificaciones solicitadas. Algunas propuestas relacionadas directamente con algoritmos, scroll infinito y otras características encontraron límites jurídicos y técnicos.

Eso muestra lo difícil que será regular este mercado:

no toda función potencialmente problemática puede simplemente ser eliminada mediante una orden judicial.

Australia eligió el modelo más duro: menores de 16 años

Australia adoptó una estrategia completamente distinta.

Desde el 10 de diciembre de 2025, determinadas plataformas deben tomar medidas razonables para impedir que personas australianas menores de 16 años mantengan cuentas.

Entre los servicios incluidos se encuentran Facebook, Instagram, Snapchat, TikTok, Threads, X, Reddit, Twitch y YouTube, entre otros. Los menores todavía pueden acceder a contenidos públicos que no requieran iniciar sesión, dependiendo del servicio.

Un punto fundamental del modelo australiano es que:

la responsabilidad recae en las plataformas.

Los niños menores de 16 años y sus padres no reciben una multa simplemente porque exista una cuenta.

En cambio, una compañía que no adopte medidas razonables puede enfrentar una sanción judicial de hasta:

A$54,6 millones.

Más de 5 millones de cuentas ya fueron afectadas en Australia

La magnitud de la medida también empieza a verse en los datos.

eSafety informó inicialmente que aproximadamente 4,7 millones de cuentas sujetas a las restricciones habían sido eliminadas o restringidas. Para comienzos de marzo de 2026, las plataformas reportaron más de 300.000 cuentas adicionales a las que se había impedido acceder.

Eso lleva la cifra agregada por encima de:

5 millones de cuentas.

Pero hay dos precisiones importantes.

Primero, hablamos de cuentas, no necesariamente de cinco millones de personas, porque una misma persona puede utilizar múltiples perfiles.

Segundo, el propio regulador australiano advierte que ese número, por sí solo, no demuestra que una plataforma esté cumpliendo correctamente la ley. Lo verdaderamente relevante es si implementó sistemas razonables y efectivos de control de edad.

Y ahí aparece el siguiente gran problema jurídico.

¿Cómo sabe Instagram que una persona realmente tiene 16 años?

Para impedir que un menor mantenga una cuenta, una plataforma necesita determinar de alguna manera su edad.

Pero cuanto más fuerte sea la verificación, mayor puede ser la cantidad de información que el usuario debe entregar.

Podrían utilizarse mecanismos como estimación de edad, identificación documental, análisis tecnológico o combinaciones de señales.

Eso crea una tensión inevitable:

más verificación puede significar más protección infantil, pero también más tratamiento de datos.

Australia intenta abordar esa tensión imponiendo límites a la información que puede recopilarse para estos procesos y sometiendo los sistemas de cumplimiento a supervisión regulatoria.

La verificación de edad, por tanto, probablemente será uno de los debates jurídicos más importantes de los próximos años.

Francia intentó prohibir las redes a menores de 15 años y su Consejo Constitucional frenó la medida

Francia tomó un camino parecido al australiano, pero obtuvo un resultado completamente diferente.

El Parlamento aprobó una medida destinada a impedir, como regla general, que menores de 15 años accedieran a determinadas redes sociales.

El Conseil constitutionnel, mediante la decisión 2026-911 DC del 14 de agosto de 2026, declaró inconstitucional el artículo central de la ley.

El tribunal reconoció que proteger a los menores frente a riesgos relacionados con adicción, aislamiento, contenido sexual, acoso o fraude es un objetivo legítimo.

El problema fue la forma elegida.

La prohibición era demasiado general: podía afectar servicios cuyo nivel de riesgo no estaba demostrado y restringía el acceso de todos los menores de 15 años sin suficiente diferenciación. Además, la regulación debía respetar la libertad de expresión y comunicación, y las medidas restrictivas tenían que ser necesarias, adecuadas y proporcionales.

Francia no dijo:

“los menores nunca pueden ser restringidos en redes sociales”.

Dijo algo jurídicamente mucho más interesante:

“si vas a restringirlos, la regulación debe estar mejor diseñada”.

Australia y Francia muestran dos formas completamente distintas de regular

País / caso Edad o alcance Estado jurídico Dato clave
EE. UU. — juicio federal Meta Menores y especialmente datos de menores de 13 Juicio en curso 29 estados; Meta disputa las acusaciones.
Nuevo México Menores de edad dentro del estado Orden judicial; Meta apelará US$375 M + US$567 M y límite de 90 horas/mes.
Australia Menores de 16 Restricción vigente desde 10 dic. 2025 Multas de hasta A$54,6 M a plataformas.
Francia Intento de restricción a menores de 15 Medida censurada constitucionalmente Decisión 2026-911 DC, 14 ago. 2026.
México Modelo todavía por definir Debate y construcción de propuesta Foros nacionales y propuesta regulatoria en preparación.

La conclusión es clara:

no existe todavía un modelo internacional único.

México todavía está decidiendo qué hacer

México está en una etapa diferente.

El Gobierno federal inició una serie de foros y discusiones nacionales para construir una propuesta sobre el uso de plataformas digitales y redes sociales por niñas, niños y adolescentes.

La Presidencia anunció encuentros regionales en distintos puntos del país y ha señalado que el objetivo es construir una propuesta que pueda ser llevada al Congreso, además de adoptar decisiones relacionadas con el ámbito escolar.

El Gobierno mexicano ha hablado expresamente de temas como diseño de plataformas, scroll infinito, tiempo de uso, alfabetización digital y protección infantil.

Pero a la fecha de actualización de este artículo:

México no tiene una prohibición nacional equivalente a la australiana para menores de 16 años.

Está estudiando qué modelo adoptar.

Esta distinción es importante porque en redes sociales han circulado comparaciones que presentan iniciativas, discusiones y leyes vigentes como si fueran lo mismo.

No lo son.

¿Entonces las redes sociales son ilegales para los menores?

No existe una respuesta universal.

Depende del país, la edad, la plataforma y el tipo de regulación.

En Australia, determinadas plataformas deben impedir cuentas a menores de 16.

En Francia, una prohibición general para menores de 15 fue considerada inconstitucional en la forma en que fue redactada.

En Estados Unidos, el debate combina protección al consumidor, privacidad infantil y responsabilidad por diseño.

En Nuevo México ya existen órdenes concretas para Meta.

Y México todavía está construyendo su respuesta.

¿Estas decisiones cambian Instagram en Colombia?

No automáticamente.

Una sentencia de un tribunal estatal de Nuevo México tiene un alcance territorial específico.

La regulación australiana se aplica dentro de Australia.

La decisión francesa analiza una ley francesa.

Y las discusiones mexicanas pertenecen al sistema jurídico mexicano.

Sin embargo, estos procesos sí pueden tener efectos indirectos mucho más amplios.

Si Meta, TikTok, YouTube u otras plataformas desarrollan nuevas tecnologías de verificación de edad, controles parentales, configuraciones para adolescentes o modificaciones de producto para cumplir con grandes mercados, algunas de esas funciones podrían posteriormente extenderse internacionalmente.

Por eso lo que está ocurriendo fuera de Colombia también importa.

La pregunta jurídica de fondo: ¿hasta dónde puede llegar una plataforma?

El verdadero debate ya no consiste solamente en decidir cuántas horas debería pasar un adolescente frente a Instagram.

Estamos discutiendo cuestiones mucho más profundas:

qué datos puede utilizar una empresa para comprobar la edad, cuándo conoce que un usuario es menor, qué características de diseño pueden considerarse riesgosas, qué responsabilidad existe cuando una empresa conoce un riesgo de su producto y qué límites puede imponer el Estado sin vulnerar derechos fundamentales.

Aquí se cruzan al menos cuatro grandes áreas jurídicas:

protección de menores, privacidad y datos personales, libertad de expresión y responsabilidad empresarial.

Y ninguna tiene una respuesta sencilla.

Preguntas frecuentes

¿Meta ya fue condenada en el juicio de los 29 estados?

No. El gran proceso federal continúa y Meta niega las acusaciones. Existe una decisión separada en Nuevo México en la que sí se impusieron consecuencias económicas y medidas concretas, pero no debe confundirse con el juicio federal actualmente en curso.

¿Meta tiene que pagar US$1,4 billones?

No existe actualmente una multa federal impuesta por ese valor. La cifra surge de cálculos de posibles penalidades discutidos dentro del proceso, según documentos judiciales citados por Meta. Antes de una eventual sanción debe establecerse responsabilidad.

¿Nuevo México limitó Instagram a tres horas diarias?

No exactamente. La orden establece 90 horas mensuales de uso agregado de Facebook e Instagram para determinados usuarios menores dentro del estado. Decir simplemente “tres horas diarias” puede resultar engañoso porque no es un límite diario fijo.

¿Australia multa a los padres si sus hijos tienen redes sociales?

No. La obligación principal recae sobre las plataformas. Los menores y sus padres no son sancionados por el simple hecho de mantener una cuenta; las empresas pueden enfrentar multas si no adoptan medidas razonables para impedir cuentas de menores de 16 años.

¿Francia permitió las redes sociales para todos los menores?

Tampoco. Su Consejo Constitucional anuló una prohibición general concreta por considerarla desproporcionada. La decisión no impide que Francia adopte en el futuro una regulación distinta, más específica y con mejores garantías.

¿COPPA prohíbe Instagram a menores de 13?

No. COPPA establece obligaciones de privacidad y consentimiento relacionadas con la recopilación de información de niños menores de 13 años. Las plataformas pueden establecer adicionalmente sus propias edades mínimas de uso.

Conclusión

2026 puede terminar siendo un año decisivo para la relación entre menores y redes sociales.

Meta enfrenta un proceso capaz de alterar la forma en que Facebook e Instagram son diseñados para usuarios jóvenes.

Nuevo México ya pasó de las recomendaciones a las órdenes concretas.

Australia decidió trasladar directamente a las plataformas la responsabilidad de impedir cuentas de menores de 16 años.

Francia demostró que proteger a los niños no permite ignorar la proporcionalidad, la privacidad y la libertad de expresión.

Y México todavía está intentando construir su propio modelo.

La discusión, por tanto, ya no es:

“¿deberían los niños usar menos las redes?”

La discusión jurídica real es:

¿cómo protegemos a los menores sin convertir internet en un sistema de vigilancia de edad para todos?

Ese probablemente será uno de los grandes conflictos del derecho digital durante los próximos años.

Este artículo tiene fines informativos y refleja el estado de los procesos y regulaciones verificados hasta el 21 de agosto de 2026. Los litigios, apelaciones y proyectos regulatorios pueden cambiar.

Fuentes